
El amianto retirado se gestiona como residuo peligroso, siendo embalado, transportado y eliminado exclusivamente en vertederos autorizados, garantizando el cumplimiento legal y la protección medioambiental

Tras la retirada del amianto, preparamos la estructura para la instalación de una nueva cubierta segura, eficiente y apta para futuras soluciones como el autoconsumo fotovoltaico